A veces se me da por pensar, y llego a la conclusión de que el amor era más real en la antigüedad cuando para una pareja de enamorados estar juntos era en muchas ocasiones un verdadero desafío y la comunicación era casi nula; donde si la distancia existía, una carta era el único medio por el cual podían contactarse, una carta que valía más que todo el oro del mundo. Aquella época en que las miradas eran sinceras, y valían más que un pinche escote; donde valía más el número de sonrisas que le sacaras a esa persona que el número de orgasmos que te permitiera tener. Aquella época donde un "Te amo" incluía en sí mismo una infinidad de sentimientos verdaderos.
Debí nacer en aquella época.
Sentimientos que no pueden ser expresados de otra manera que no sea escrita, silencios que son plasmados en letras, pensamientos que la voz no merece narrar. No esperen de mi más que sinceridad en mis palabras, palabras basadas en experiencias, experiencias que servirán de enseñanza, enseñanza que dará consejo, consejo que se guardará en algún corazón. Ahora, respecto a la url de mi blog, solo me queda decir que un café sin azúcar describe perfectamente lo que es la vida, tal vez tenga un toque de amargura, pero en sí, es perfecto.
Por cierto, cada escrito tiene un toque de ficción, un toque de ilusión, un toque de exageración, y una muy pequeña pizca de locura.
viernes, 4 de enero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario