Sentimientos que no pueden ser expresados de otra manera que no sea escrita, silencios que son plasmados en letras, pensamientos que la voz no merece narrar. No esperen de mi más que sinceridad en mis palabras, palabras basadas en experiencias, experiencias que servirán de enseñanza, enseñanza que dará consejo, consejo que se guardará en algún corazón. Ahora, respecto a la url de mi blog, solo me queda decir que un café sin azúcar describe perfectamente lo que es la vida, tal vez tenga un toque de amargura, pero en sí, es perfecto.
Por cierto, cada escrito tiene un toque de ficción, un toque de ilusión, un toque de exageración, y una muy pequeña pizca de locura.

domingo, 9 de diciembre de 2012

El valor de una sonrisa.

Días oscuros, nubes grises que llenan el cielo de nostalgia, gotas de agua que le alargan la cara a más de uno. Pero, ¿Por qué no aprovechar este día para ponerte ese hermoso abrigo que compraste aquella vez y que abandonaste en tu armario? 

Días soleados, el cielo completamente despejado, un sol ardiente entrando por la ventana, calor que le alarga la cara a más de uno. Pero, ¿Por qué no saludar al sol con entusiasmo? Es decir, no creo que sea tan malo como parece.

En fin, teniendo en cuenta lo anterior puedo sacar una pequeña conclusión al respecto: Sencillo, a nosotros los humanos nos encanta complicarnos. Si llueve nos molesta mojarnos, si hace sol nos molesta quemarnos; si hace frío queremos calor y si hace calor queremos frío. Si en una tienda solo hay dulces queremos algo de sal, si venden carne de res queremos pollo, si venden pollo queremos comida de mar...  Cuando salgo a la calle no veo más que un montón de caras alargadas, personas preocupadas porque no pasa su autobús, otros peleando por cosas sin sentido, otros tristes porque tienen un carro modelo 2012 y quieren uno 2013...; pero son contadas las sonrisas que logro detectar. 

¿Por qué no saludar al lunes con buena cara? ¿Por qué no disfrutar un poco de la lluvia? ¿Por qué no alegrarnos con un día soleado? No es la situación la que afecta nuestro estado de ánimo, somos nosotros mismos, ¿Cómo que no tienes motivos para sonreír?  Claro que los tienes: estás vivo, tienes donde vivir, tienes internet, tienes tiempo para perder leyendo ésto ¿No es suficiente?  

¿Han escuchado hablar de aquello que dice que las sonrisas son contagiosas? ¿No? Pues bien, ahora lo saben, ¿Qué tal si empezamos a propagarlas? 


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